2008-05-06 1436 lecturas
Orlando Caputo y Graciela Galarce
especial para G-80
La Nacionalización del Cobre Realizada por Salvador Allende y la Desnacionalización del Cobre en Dictadura y en los Gobiernos de la Concertación (1)
I. Desnacionalización del cobre: La mayor corrupción política y económica del Siglo XX y del Siglo XXI.
El 11 de julio de 1971 se aprobó la ‘Nacionalización del Cobre’ propuesta por Salvador Allende, por la unanimidad de los Diputados y Senadores reunidos en el Congreso Nacional en pleno.
El Presidente Salvador Allende en su Discurso al país, declaró lo siguiente:
“Hoy es el Día de la Dignidad Nacional y de la Solidaridad. Es el Día de la Dignidad, porque Chile rompe con el pasado; se yergue con fe de futuro y empieza el camino definitivo de su independencia económica, que significa su plena independencia política”
El 11 de julio de 1971, día de la nacionalización del cobre, fue denominado por Allende como el ‘Día de la Dignidad Nacional y de la ‘Solidaridad’. Día de la ‘Dignidad Nacional’ por ser el día de la ‘Segunda Independencia’, como lo manifestó el Presidente ya que el país rescataba el cobre, denominado anteriormente por él, como el ‘Sueldo de Chile’.
‘Día de la Solidaridad’ porque Allende planteaba en forma reiterada que los recursos del cobre deberían ser usados en el bienestar actual del pueblo chileno y para las generaciones futuras. En Chile, el cobre debería alcanzar el máximo de elaboración, incluyendo manufacturas de cobre. Con sus excedentes se debería promover una diversificación de la base productiva del país, para superar el carácter primario exportador de la economía chilena.
Con el advenimiento de la Dictadura, a partir del 11 de septiembre de 1973, la principal conquista económica, social y política del siglo XX, inició su involución, la desnacionalización del cobre se ha concretado con los gobiernos de la Concertación.
Gran parte del ‘Sueldo de Chile’, nuevamente está en manos de empresas extranjeras. Las empresas nacionalizadas por el Presidente Allende controlaban el 100% de la producción de la Gran Minería en Chile. Ahora, sólo participa aproximadamente con el 30% de la producción. Las grandes mineras mundiales actualmente controlan el 70 % de la producción, fundamentalmente a través de nuevas empresas en yacimientos de los cuales ya se tenían informaciones generales. Estos yacimientos han sido entregados con derechos similares, -e incluso mejores-, a las de la propiedad privada.
En vez de mayor elaboración del cobre y diversificación productiva, en Chile se ha producido un gran incremento de producción y exportación de concentrados de cobre, los que sólo contienen un 30% de cobre.
Por una desacertada política económica, en vez de la diversificación productiva señalada por Salvador Allende, se ha profundizado el carácter primario exportador de la economía chilena. Los grandes ingresos de dólares que generan las exportaciones de cobre, han abaratado en forma extrema el dólar provocando una gran pérdida de competitividad de las exportaciones de otros sectores productivos así como una gran disminución de la competitividad de las empresas nacionales que producen para el mercado interno por el abaratamiento de las importaciones.
A propósito de lo anterior, nos parece oportuno reproducir los siguientes planteamientos de un destacado economista neoliberal, no ortodoxo y pragmático, que le dan una fuerza adicional a los paradójicos resultados de la desnacionalización del cobre que había nacionalizado Salvador Allende:
1. Robert Solow: su propuesta sobre diversificación productiva de la economía chilena.
En los primeros años de la Concertación -1992 -, estuvo en la Universidad de Chile, Robert Solow, Premio Nóbel de Economía 1987. Él, es uno de los teóricos contemporáneos más sobresalientes del neoliberalismo. El Premio Nóbel lo obtuvo por sus trabajos ‘Modelos de Crecimiento’, -entre ellos- el modelo de crecimiento basado en materias primas no renovables. En sus conferencias en la Universidad de Chile, participaron muchos economistas chilenos, varios de ellos sus ex alumnos en Estados Unidos, con elevada presencia en la academia, como Ministros de la Concertación y en diferentes instituciones del Estado.
Robert Solow inició su primera Conferencia con la siguiente formulación:
“Después de recorrer 10.000 kilómetros para hacer uso de la palabra en este encuentro, no podría elegir para hablar un tema de interés restringido. Lo único que cabe es que aborde un tema de largo plazo para la economía chilena.
Este país encara, sin duda, problemas de corto plazo [...] Pero deseo referirme, en cambio, a problemas de más largo plazo, de enorme trascendencia para Chile y su economía, que se plantea en un horizonte temporal, no de dos a cinco años, sino de dos a cinco décadas.
Chile tiene mucha suerte de partir con una valiosa base de recursos naturales, tanto no renovables, entre ellos cobre y nitrato, como renovables entre los que destacan bosques y pesquerías. Sería fácil para Chile optar por limitarse a jugar el papel de ser un productor primario y dejar la industria manufacturera avanzada a países como Taiwán o Japón, que son tan desafortunados que carecen de recursos naturales que explotar. Pero eso no construiría un buen futuro para Chile, en parte debido a que la explotación de recursos naturales puede no suministrar un número suficiente de buenos empleos para la población del país y en parte porque el oficio de productor primario constituye una ocupación muy riesgosa.
De manera pues que el problema del largo plazo para Chile consiste en utilizar su base de recursos de modo inteligente en tanto se transforma en una economía más versátil y diversificada”. (Las negrillas son nuestras).
Concluye la Conferencia con la siguiente formulación.
“El mensaje que quiero dejarles es que una fórmula de este tipo puede ser el mejor camino para que Chile pase de ser principalmente un productor y exportador de materias primas, a un país de alta productividad industrial, o al menos a una economía basada fuertemente en la industria, exitosa en cuanto a su competitividad y exitosa como sociedad”. (Las negritas son nuestras)
2. Robert Solow: Chile debe captar la renta minera
Previo a los planteamientos de Robert Solow, es necesario señalar que los ingresos generados por las actividades productivas una vez que se descuentan los productos y servicios intermedios utilizados, se distribuyen en salarios de los trabajadores; la renta de los recursos naturales a los propietarios de los recursos; y las ganancias a los propietarios del capital. En Chile, como veremos con una normativa anticonstitucional se entregan en propiedad privada los yacimientos de cobre, oro, plata, molibdeno lo que les permite a las empresas privadas, en su gran mayoría extranjeras, apropiarse de la renta minera y de las ganancias. En febrero de 2001, Robert Solow, inauguró con una Conferencia Magistral el “III Encuentro Internacional de Economistas” desarrollado en La Habana, Cuba. Le comentamos que en nuestro país estaba sucediendo todo lo contrario a las recomendaciones hechas en Chile en sus conferencias de hace una década. Su respuesta fue la siguiente:
“Lo que puedo recordar de las observaciones de Chile y de algunas conversaciones que allí sostuve, es que algunas personas se olvidaron del hecho que los vastos depósitos y yacimientos de cobre en Chile, son y deben ser de la propiedad del pueblo chileno, y que deben utilizarse en la mejor forma posible para acelerar el crecimiento en ese país.
Por supuesto, eso no significa que Chile tenga que explotar sus propios yacimientos de cobre, esa pudiera resultar ser la mejor solución. Pero, si hay fondos extranjeros que pueden invertirse se puede captar excedentes de esas inversiones. Lo que quiero decir en este sentido, es que no hay excusa para ceder los recursos que pertenecen al pueblo de Chile y especialmente, o en esa misma medida, no cederlo tampoco en Chile, sino utilizar el valor completo en beneficio del pueblo de Chile”.
3. Increíbles resultados e increíble ocultamiento de la desnacionalización del cobre.
A fines de 2006 y posterior a la visita a nuestro país del destacado académico y filósofo estadounidense de fama mundial, Noam Chomsky, recibimos un correo electrónico de Germán Westphal, académico chileno, quien a nombre de Chomsky nos solicitó informaciones sobre los resultados de la nacionalización del cobre.
Como respuesta a esta solicitud enviamos nuestro artículo "Desde la nacionalización del cobre por Salvador Allende, a la desnacionalización del cobre en Dictadura y en los gobiernos de la Concertación". Consideramos muy importante la reproducción de la reacción de gran sorpresa del Profesor Westphal:
“ Estimados amigos, muchas gracias por el documento que me enviaron. Le acabo de echar una "ojeada" y sólo puedo decir que la indignación es tal que ni siquiera puedo centrarme para escribir este par de líneas. Lo leí a saltos, saltándome líneas. Lo que Uds. denuncian es simplemente increíble, pero lo más increíble es cómo se oculta todo de la opinión pública. Aunque como chileno trato de mantenerme medianamente informado, sólo sabía de las denuncias que ha hecho Edgardo Condeza sobre la materia, pero lo que Uds. describen va mucho más a fondo. Hace como cuatro meses que no me fumo un pucho, pero voy a tener que salir a comprar una cajetilla. Necesito calmarme un poco. Ya les escribiré. Un abrazo,
Germán F. Westphal, Ph.D. Universidad de Maryland, Sede Baltimore, EE UU”
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